La destrucción de autos monstruo en Tamaulipas marcó una acción relevante contra la logística del crimen organizado. La Fiscalía General de la República (FGR) eliminaron 23 unidades con blindaje artesanal, aseguradas en distintos operativos recientes. Los vehículos estaban vinculados a investigaciones por delitos graves. La acción ocurrió como parte de una estrategia para retirar de circulación bienes usados para la violencia y reducir riesgos en zonas urbanas y rurales.
Operativo Federal Para La Destrucción De Autos Monstruo
La Fiscalía General de la República llevó a cabo la destrucción de 23 vehículos con blindaje artesanal, conocidos como autos monstruo. La acción se realizó en el marco del Programa Destino de Bienes y Objetos del Delito, enfocado en inutilizar recursos usados para actividades criminales.
Las unidades fueron aseguradas entre noviembre de 2025 y enero de 2026. Los decomisos ocurrieron durante operativos conjuntos con la Guardia Estatal, con apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional y coordinación del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México.
De acuerdo con las investigaciones, los vehículos estaban presuntamente en manos de grupos delictivos. Además, se encontraban vinculados a 19 carpetas de investigación, lo que confirmó su uso dentro de estructuras criminales activas.

Destrucción De Autos Monstruo Y Su Impacto En La Seguridad
Los autos monstruo son vehículos modificados de manera artesanal con placas de acero, refuerzos metálicos y estructuras soldadas. Estas adaptaciones buscan resistir impactos de arma de fuego y permitir desplazamientos armados sin exponer a los ocupantes.
Para las autoridades, este tipo de unidades representa un riesgo elevado para la población civil. Suelen emplearse en emboscadas, bloqueos carreteros y enfrentamientos directos, tanto en zonas urbanas como rurales.
Además del peligro físico, su presencia genera un impacto psicológico en las comunidades. La circulación de estos vehículos suele asociarse con episodios de violencia, control territorial y desplazamientos forzados.

Proceso Legal Y Supervisión De La Destrucción
El procedimiento fue encabezado por el Ministerio Público Federal, adscrito a la Fiscalía Especializada de Control Regional en Tamaulipas. Durante el proceso participaron peritos de la Agencia de Investigación Criminal y personal del Órgano Interno de Control de la FGR.
Las autoridades verificaron que cada unidad correspondiera a expedientes judiciales vigentes. También se confirmó que la destrucción cumpliera con la normatividad aplicable, garantizando transparencia y legalidad en todo momento.
Los vehículos fueron inutilizados de manera total. Con ello se eliminó cualquier posibilidad de reutilización o reconstrucción, evitando que regresen a manos de la delincuencia organizada.
Mensaje En Materia Sobre La Destrucción De Autos Monstruo
Para las autoridades federales y estatales, la destrucción de estos 23 vehículos representa un golpe directo a la infraestructura operativa del crimen organizado. Al eliminar estas unidades, se reducen capacidades de movilidad y confrontación armada.
La acción también refuerza la estrategia de recuperación de espacios y control territorial. Esto resulta relevante en zonas fronterizas como Reynosa, donde el uso de autos monstruo ha sido recurrente en años recientes.
La FGR indicó que este tipo de procedimientos continuarán conforme avancen las investigaciones. El objetivo es asegurar y destruir bienes utilizados para delinquir, como parte de una política permanente contra la violencia organizada.




